APRENDER ORANDO
buscamos tesoros lejos de nuestro campo, lejos de nuestra vida. No acabamos de creer que el tesoro está ahí, en el fondo de nuestro ser, que estamos «habitados por la oración» y que bastaría templar nuestros sentidos, como las cuerdas de una guitarra, par
No te pierdas en cavilaciones (El ciempiés)
El pequeño ciempiés sintió que debía lanzarse a caminar, y preguntó inquieto a su madre: -Para andar, ¿qué pies debo mover primero?
Sal de ti mismo (El «nosotros»)
Iba el yo paseándose por la tierra, cuando -de pronto- se le cruzó el tú.
No huyas (Dentro)
Cierto día llegó al monasterio un joven peregrino a quien habían dicho que el Abad tenía el don de ciencia, de sabiduría y de consejo.
Arriésgate (El escultor)
El escultor contemplaba un tronco de madera noble que tenía delante y, entornando los ojos, descubrió en él, como al trasluz, una talla perfecta, y luego otra y otra…
Ocupa el último lugar (Sabiduría)
Cuando yo era adolescente, tenía la ambición de ser el primero en todo: quería ser el más guapo, el más listo, el más alto, el más rico, el más joven, el más bueno, el más sabio.
No tienen vino
Y falta el vino. Nadie cae en la cuenta, cada uno está pendiente de lo que tiene delante, ajeno y distante a los problemas. Sólo María –apunta el evangelio- abre los ojos a esos jóvenes esposos, que iban a quedar abochornados.
08 – Pero, ¿Qué es orar? (I)
Una dificultad esencial es que muchos no saben qué es la oración. Y no se modifica la conducta porque muchos no tienen oración , aun creyendo que sí, o permanecen en bajos modos de trato con Dios, aferrados, engañados, aunque, tal vez, satisfechos
07 – Oración y silencio (II)
La oración silenciosa está configurada por tres grandes leyes: la ‘atención’, la ‘limpieza’, el ‘abandono’.
06 – Oración y silencio (I)
La profundidad nunca está en las palabras; está siempre está en el silencio.
MARÍA, LA TODA-SANTA. El icono de la Panaguía de Kykko
En el monasterio de Kykko, en Chipre, se encuentra uno de los iconos más venerados en el mundo ortodoxo, llamado Panaguía (Toda-santa) de Kykko o Kykkiotissa. Una vez más nos encontramos con un icono que por su antigüedad, belleza e historia es atribuido







