Para recibir la Palabra de Dios hay que escucharla. Y escuchar no es lo mismo que oír, ni siquiera, que oír con atención, es mucho más.
Para recibir la Palabra de Dios hay que escucharla. Y escuchar no es lo mismo que oír, ni siquiera, que oír con atención, es mucho más.
Como ya sabes, la oración comienza a partir del momento en el que el orante toma conciencia de la presencia de Dios. Incluso aunque el Padre esta escondido (Mt 6,6). El orante sabe que, aunque escondido, está; sabe que aunque escondido, n
En cierta ocasión un joven novicio preguntó al Abad si había posibilidad de conocer a Jesucristo por dentro. El Abad se limitó a abrir la Biblia delante de él.
El ejercicio consiste en tratar de percibir el Amor de Dios en cada cosa. Hacerlo durante una mañana de trabajo, para aprender a hacerlo durante la semana, durante la vida.
Ahora vamos a rezar. Cada uno de vosotros hará una oración que tenga como máximo una palabra.
Claves para hacer una buena Lectio Divina, convertir la Palabra de Dios en oración, encuentro, y contemplación.
Muchos se regocijan con métodos variados y coloristas de oración; hasta ‘cincuenta modos de orar’. Está bien, pero no es lo mejor.
Parecía joven, vestida de arriba abajo con un pañolón oscuro, que ceñía y delineaba su cabeza. Al caerle en punta por detrás, continuaba la curva de la espalda, apoyada contra la pared. Estaba sentada cerca de una tienda de productos cosméticos, en la Pue
“Llegada la noche, subió Jesús a un monte apartado, para orar,y estaba allí solo” (Mt 14,23).
Hoy la oración está de ‘moda’. Está en la boca de todos; proliferan los grupos de oración; existe una notoria producción literaria y audiovisual. Y, sin embargo no creo que la moda de la oración sea la solución a la gran necesidad, carencia y, al mismo t
Hoy no es fácil orar porque interfieren situaciones personales y ambientales, muy destacados y fuertes, que dificultan la oración honda y sencilla. La gran circunstancia personal es la superficialidad de nuestra conciencia, dispersa y atraída de mil mod