40 días para renacer
¿Cuántos hemos deseado tener nuestro propio guía espiritual?
Te ofrecemos 40 de ellos para meditar en Cuaresma
10. San Francisco de Sales: Santa Soledad
Siempre recuerda retirarte a menudo a la soledad de tu corazón incluso cuando estés envuelto en debates y actos sociales.
11. M. Scott Peck: Confesión comunitaria
Pensamos en la confesión como un acto que debería hacerse en secreto, la realidad es que todo ser humano está roto y es vulnerable.
12. Edith Stein (Santa Teresa Benedicta de la Cruz, O.C.D.): Que se haga tu voluntad
“Que se haga tu voluntad”, en su plena extensión, debe ser la guía de la vida cristiana.
7. Kathleen Norris: Una nueva/vieja inclinación al pecado
Durante años dejé que la palabra pecado me resbalara, sin comprometer a mi conciencia o a mi percepción.
8. Juan Pablo II: Darse a si mismo
El creyente experimenta una profunda satisfacción siguiendo la llamada interior de darse a los otros sin esperar nada.
9. Kathleen O. Chesto: Ayudar de las cosas rápidas
Esta Cuaresma, por al menos un día, intenta ayunar de las cosas rápidas, de la precipitación que vacía tanto que te acaba.
18. Megan Mckenna: El ayuno que quiero
Esta cuaresma se nos invita a rebajar nuestras normas, que originalmente quiere decir bajar nuestros brazos.
13. Joan Chittister, O.S.B.: Un tiempo para crecer
El propósito de la Cuaresma es confrontarnos con nosotros mismos de un modo consciente y decidido.
14. M. Basil Pennington, O.C.S.O.: Choque de voluntades
Quiero que se haga mi voluntad. Generalmente no tentemos la audacia de decírselo al Señor. Pero seguramente no nos gusta lo que Él parece decir, o hacer, o permitir que se haga. Y no nos gusta decir: “Hágase tu voluntad”.
15. Meister Eckhart: La verdadera conversión
El verdadero arrepentimiento es acercarse a Dios con amor y afrontar como es debido lo que has hecho.
10. San Francisco de Sales: Santa Soledad
Siempre recuerda retirarte a menudo a la soledad de tu corazón incluso cuando estés envuelto en debates y actos sociales.






