Volver a casa no siempre es fácil. Pedimos una señal. Nos piden una ayudita. ¿Cómo podemos ponerlo más fácil? ¿Qué nos hace falta para que nos atrevamos a volver?
Volver a casa no siempre es fácil. Pedimos una señal. Nos piden una ayudita. ¿Cómo podemos ponerlo más fácil? ¿Qué nos hace falta para que nos atrevamos a volver?
Si Dios es el Dios de nuestra historia y nuestra vida, y camina con nosotros, ¿por qué no ir comentándolas con Él? ¿Por qué no caminar escuchando y saboreando sus palabras?
Podrían ser las palabras del hijo pródigo, o de cualquiera que se sienta vacío, perdido. Para contemplar y orar.
En tres domunentos, presentamos un capítulo del Libro «El Jesús de los discípulos», que aborda meditativamente, apoyándose en la exégesis, las comidas de Jesús, la última cena y el Mandamiento Nuevo.
Vivir no es acumular horas y años. Vivir es algo que hay que aprender cada día. Sirva este texto para un examen de conciencia, para una meditación, para ¡poder disfrutar más de lo que está a nuestro alcance!
Partiendo del «como a ti mismo», algunos pensamientos bellos sobre el amor y lo que cuesta amarse y amar. Para el Jueves Santo y ¡para cualquier día!, que el amor no tiene «días».
La página solicitada no pudo encontrarse. Trate de perfeccionar su búsqueda o utilice la navegación para localizar la entrada.