He viajado a mi interior sin prisas, despacio, rastreando las huellas que van dejando los años.
He viajado a mi interior sin prisas, despacio, rastreando las huellas que van dejando los años.
Hoy, vuelve a visitarme la vida. Hoy vuelve a nacer el día. Todo tiene fragancia, dirección, nombre, brillo, ondulación.
Poblado está el cielo de vuestros cantos.
Existen en la vida matrimonial, como en la vida célibe, múltiples esperas cotidianas.
‘No busco el éxito ni el aplauso: yo toco para Dios’
Permíteme que te hable lapacho por primera vez.
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