La Escritura nos dice que en esta vida no tenemos ciudad duradera. Es cierto. Pero, al parecer, tampoco tenemos una casa, una escuela, un vecindario, un pueblo, una dirección con código postal, ni casi nada que sea duradero. Al final, nada dura.
La Escritura nos dice que en esta vida no tenemos ciudad duradera. Es cierto. Pero, al parecer, tampoco tenemos una casa, una escuela, un vecindario, un pueblo, una dirección con código postal, ni casi nada que sea duradero. Al final, nada dura.
Todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Estas palabras de Jesús se aplican no sólo a los que están ordenados al ministerio y administran el sacramento de la Reconciliación, sino a todos los que formamos parte del cuerpo de Cristo. Todos tenemos el poder de atar y desatar.
La historia bíblica de Saúl es una de las grandes tragedias de toda la literatura. La historia de Saúl da ocasión a que Hamlet se parezca a un personaje de Disney. Hamlet, al menos, tenía poderosas razones para la amargura que le cercaba. A Saúl, dado el comienzo que tuvo, le tenía que haber resultado mejor, mucho mejor.
Hace más de medio siglo, Flannery O’Connor escribió un cuento, A good man is hard to find (“Un hombre bueno es difícil de encontrar”). Uno de los principales personajes del cuento es una anciana, una persona difícil, terca y no particularmente feliz. Viajando a Florida con su familia, está protestando y quejándose constantemente.
En su novela Oscar and Lucinda (Óscar y Lucinda), Peter Carey ofrece esta pintoresca imagen del chisme. El escenario es una pequeña población en la que hay rumores acerca del sacerdote y una determinada joven. He aquí su metáfora:
En los días del apartheid, en Sudáfrica, una de las maneras como la gente expresaba su oposición y su convencimiento de que algún día sería vencido era encender una candela y colocarla en una ventana donde pudiera ser vista por cualquiera que pasara cerca. Una candela encendida, expuesta públicamente, constituía una declaración profética.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Nuestra propia complejidad puede desconcertarnos. Somos mejores de lo que pensamos y peores de lo que imaginamos, demasiado exigentes y demasiado indulgentes con respecto a nosotros mismos al tiempo. Somos una mezcla curiosa
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Llevo casi cuarenta años escribiendo sobre el suicidio. Lo hago porque, en general, el suicidio está mal comprendido, muy mal comprendido.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
En buena parte de nuestro mundo secularizado actual, vivimos en un clima algo anticristiano y antieclesial (a pesar de lo contradictorio que esto pueda sonar en una cultura que aún se considera cristiana). Pero la verdad es que, en muchos círculos, hoy está de moda atacar al Cristianismo..
Ronald Rolheiser | En el Exilio
¿Qué es la Ascensión? La Ascensión es un acontecimiento en la vida de Jesús y sus primeros discípulos, un día de fiesta para los cristianos, una teología y una espiritualidad, todo entrelazado en un misterio informe que muy pocas veces tratamos de averiguar y aclarar. ¿Qué significa la Ascensión?
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Todos somos sacerdotes desde nuestro bautismo, y con ello viene una invitación, a que oremos por el mundo como sacerdotes a través de la oración de Cristo y de la Iglesia. ¿Qué significa esto en concreto?