Autor

José Cristo Rey García Paredes cmf

Día 4: MARÍA, LA PERFECTA REDIMIDA

Día 4: MARÍA, LA PERFECTA REDIMIDA

La gloria de la gracia de Dios se ha manifestado en María por el hecho de que ha sido redimida de un modo eminente. En virtud de la gracia del Amado, en razón de los méritos redentores del que sería su hijo, María ha sido preservada de la herencia del pecado original. De esta manera, desde el primer instante de su concepción, María es de Cristo… Por obra del Espíritu Santo, María recibe la vida de aquel al que ella misma dio la vida como madre (RM, 10).

Día 5: MARÍA ANTE LA REVELACIÓN DE DIOS

Día 5: MARÍA ANTE LA REVELACIÓN DE DIOS

Cuando Dios se revela hay que prestarle la obediencia de la fe, por la que el hombre se confía libre y totalmente a Dios. Esta descripción de lafe encontró una realización perfecta en Maria (RM, 13).

Día 4: MARÍA, LA PERFECTA REDIMIDA

Día 7: LA FE OSCURA DE MARÍA

Maria, que… se ha encontrado en el centro mismo de los mescrutables caminos y de los insondables designios de Dios, se conforma a ellos en la penumbra de la fe, aceptando plenamente y con corazón abierto todo lo que está dispuesto en el designio divino (RM, 14).

Día 5: MARÍA ANTE LA REVELACIÓN DE DIOS

Día 8: MARíA DURANTE LA VIDA OCULTA DE JESÚS

 Maria durante muchos años permaneció en intimidad con el misterio de su hijo y avanzaba en su itinerario de fe, a medida que Jesús progresaba en sabiduría, en gracia ante Dios y ante los hombres. La primera de las criaturas humanas admitida al descubrimiento de Cristo era Maria, que vivía con José en la casa de Nazaret (RM, 17).

Día 5: MARÍA ANTE LA REVELACIÓN DE DIOS

Día 9: EL ANUNCIO DE UNA FE DOLOROSA

El anuncio de Simeón parece como un segundo anuncio a Maria, dado que le indica la concreta dimensión histórica en la cual el hijo cumpliró su misión, es decir, en la incomprensión y en el dolor… Le revela que deberá vivir en el sufrimiento su obediencia de lafe al lado del Salvador que sufre y que su maternidad será oscura y dolorosa (RM, 16).

«Ars moriendi» o el arte de morir

«Ars moriendi» o el arte de morir

El arte de morir se aprende durante la vida. Quien sabe aceptar las muertes que advienen, y muere una y otra vez, con belleza, con estilo, con amor, hará de su muerte un recuerdo imborrable, una obra de arte, patrimonio de la humanidad.

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